Traducir – ¿para qué?

Leyendo entre líneas: asegúrate de que a tu traducción no le falte ese toque humano…

Las herramientas de traducción automática disponibles gratis en internet ofrecen, sin duda, una forma rápida de obtener la comprensión de un tema. Siempre y cuando uno sea consciente del hecho de que no se puede fiar totalmente del resultado que ofrezca y que disponga de tiempo para saber leer entre líneas, uno se encontrará a menudo con una herramienta que básicamente hace justo lo que dice que hace, y nada más.

¿Pero cómo puede una máquina decidir, cuando traduce al inglés, qué matiz de “esperar” –una sola palabra que en español se puede usar para describir varias acciones para las cuales existen palabras distintas en inglés (“hope” o “wait” o “expect”)– es la buscada por la persona que la escribió? La máquina no puede deducirlo por el contexto, como sí puede hacerlo el traductor experimentado.

La capacidad de recoger esos matices puede marcar las diferencias en la comunicación con posibles o actuales clientes, socios o inversores.

Las herramientas de traducción trabajan en blanco y negro, y ofrecen una solución literal a cada palabra o frase corta como entidad distinta. Son incapaces de medir la escala de grises: el contexto de las palabras, su significado y el tono que pretendían o la oportunidad del lenguaje utilizado por la traducción para el público objetivo. Y mientras que alguien con conocimientos del idioma del texto fuente sería capaz de entenderlo, estas herramientas no serán necesariamente capaces de producirte algo que se lee como si originalmente fuera escrito en inglés y que no ‘suena’ como una traducción.

De ahí que siempre salga a cuenta invertir en traducciones profesionales y tratar con una persona que sea capaz de captar el significado y el contexto, detectar cualquier ambigüedad y trabajar contigo para asegurar que la traducción da en el clavo, sea cual fuere el motivo por el que la necesitas.

Es cuestión de finura. Ya sea una nota de prensa, los textos de tu página web, una editorial o un informe interno o un email, la traducción profesional e intuitiva sólo puede apoyar la calidad y fiabilidad de tu marca. Una pobre traducción no sólo podría retratar tu dejadez, sino que podría acabar dañando a tu organización.

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